Viernes, 09 Enero 2026 12:49

GEPSA promete reabrir su planta de Pilar pero con recorte salarial

Tras haber advertido en diciembre sobre un posible cierre definitivo, la empresa ahora asegura que continuará produciendo, aunque pidió suspender un plus salarial clave. El gremio rechazó la propuesta.

La empresa GEPSA, dedicada a la producción de alimentos para animales, aseguró ante el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires que prevé reabrir su planta en Pilar, aunque condicionó esa decisión a un recorte en los ingresos de los trabajadores.

Así quedó plasmado en un acta de audiencia realizada este 9 de enero de 2026 en la Delegación Regional Pilar, donde la firma sostuvo que, pese a las dificultades económicas que atraviesa, continuará con la actividad productiva y buscará normalizar su situación financiera.

A fines de diciembre, la firma, también ante la sede local del Ministerio de Trabajo, había expuesto que la caída en las ventas, en el orden del 30%, la obligaba a adoptar como única salida el cierre total de la planta.

El recorte que impulsa la empresa

Ahora, GEPSA solicitó suspender el Premio por Asistencia y Puntualidad (PAP), un adicional salarial que ronda los 360 mil pesos mensuales por trabajador, lo que equivale a poco más del 20% del salario en promedio.

La compañía argumentó que el beneficio es “distorsivo" y que no cumple su objetivo original, por lo que pidió dejarlo sin efecto hasta abril de 2026, cuando comience la temporada alta de ventas del sector PET.


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El planteo no es nuevo. Un trabajador de la planta señaló a Pilar de Todos que “desde octubre del año pasado la empresa viene insistiendo con bajar o eliminar el presentismo, porque lo consideran elevado”, y recordó que esa fue una de las propuestas que GEPSA puso sobre la mesa para evitar una decena de despidos en aquel momento.

Finalmente, aquella medida no prosperó, pero la firma volvió a insistir con el tema meses después, cuando planteó directamente el cierre de la planta como única salida a la crisis.

Cambio de estrategia

La postura actual marca un giro respecto de lo expresado en diciembre, cuando GEPSA había informado ante el Ministerio que, debido a una caída del 30% en las ventas, era imposible continuar produciendo y que avanzaría con el cierre definitivo del establecimiento, lo que afectaba a 80 trabajadores.

Ahora, sin que hayan cambiado las condiciones económicas de fondo, la empresa asegura que reabrirá, aunque con un ajuste sobre los salarios, lo que fue interpretado por los empleados como una maniobra, la del posible cierre, que en realidad perseguía como objetivo el lograr que los empleados acepten recortes y peores condiciones de trabajo con tal de mantener sus puestos.

Rechazo gremial

Desde la Unión Obrera Molinera Argentina (UOMA) rechazaron de plano la propuesta y dejaron en claro que no aceptarán recortes en los ingresos.

Además, el gremio reclamó el reajuste de las liquidaciones correspondientes a octubre, noviembre y diciembre de 2025, en base a los decretos 633 y 223 bis.

Pese al conflicto, el sindicato valoró positivamente la posibilidad de que la planta vuelva a operar, luego de que semanas atrás la empresa hubiera anunciado el cierre.

Nueva audiencia

Durante la audiencia también se dejó constancia de las gestiones realizadas por el Gobierno bonaerense y se fijó un nuevo encuentro para el 15 de enero, con la presencia de un funcionario del Ministerio de Producción provincial.

GEPSA se comprometió a asistir con sus máximas autoridades, en busca de avanzar en una salida al conflicto.

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