Desde 2022, considerado el primer año de normalización tras las restricciones sanitarias, los matrimonios en Pilar registran una baja progresiva. Ese año se celebraron 1.394 casamientos. En 2023 la cifra descendió a 1.264, en 2024 hubo 1.303 y en 2025 se contabilizaron 1.179.
En el período 2022–2025, la caída fue de 215 matrimonios, lo que representa un descenso del 15,4%.
El dato de 2021, cuando se registraron 1.014 matrimonios, quedó fuera del análisis comparativo por el impacto directo de la pandemia, que impidió la realización de numerosas ceremonias previstas para 2020.
En paralelo, se observa un crecimiento sostenido de las uniones convivenciales. En 2022 se registraron 705, en 2023 fueron 758, en 2024 ascendieron a 840 y en 2025 alcanzaron las 896.
Entre 2022 y 2025, el aumento fue de 191 uniones, equivalente a un crecimiento del 27,1%.
Los datos confirman una tendencia clara en el distrito: menos matrimonios y más parejas que optan por la unión convivencial como forma de formalizar su vínculo.
Diferencia legal
El matrimonio genera estado civil y otorga derechos automáticos como herencia y pensión.
La unión convivencial no modifica el estado civil ni otorga herencia automática, pero reconoce derechos básicos como protección de la vivienda, cobertura de salud y acuerdos patrimoniales mediante pactos de convivencia.