Paro de 72 horas en el PAMI: médicos denuncian un recorte encubierto
La medida afecta la atención en todo el país. Cuestionan una resolución que reduce ingresos pese al aumento de la cápita.
:format(webp):quality(40)/https://pilardetodoscdn.eleco.com.ar/media/2026/04/paro_de_72_horas_en_el_pami_medicos_denuncian_un_recorte_encubierto.jpeg)
El sistema de atención del PAMI atraviesa un nuevo conflicto luego de que médicos de cabecera iniciaran un paro de 72 horas en todo el país. La medida de fuerza surge en rechazo a una resolución reciente que, según denuncian los profesionales, implica una caída en sus ingresos reales.
De acuerdo a información de la agencia Noticias Argentinas, la protesta impacta en la atención habitual de miles de afiliados, en un contexto de creciente tensión por las condiciones laborales dentro del organismo.
Cambios en el esquema de pagos
El eje del conflicto es la Resolución 2026-1107-INSSJP-DE, publicada el 9 de abril, que introduce modificaciones en el sistema de remuneración de los médicos de cabecera.
Desde el sector aseguran que la normativa fue presentada como un “ordenamiento”, pero que en la práctica implica un ajuste. Uno de los puntos centrales es la actualización del valor de la cápita, que pasa a $2.100 por afiliado.
Sin embargo, los profesionales sostienen que ese incremento es insuficiente frente a la eliminación de otros ingresos. “No es un aumento, es un recorte encubierto al trabajo médico”, señalaron.
Menos ingresos y más carga laboral
Entre los principales cambios cuestionados se encuentra la eliminación del pago por consulta presencial, un mecanismo que permitía facturar hasta 140 atenciones mensuales. A esto se suma la incorporación de múltiples prestaciones dentro de un monto fijo y la quita de incentivos vinculados a la formación profesional.
Según explican, el nuevo esquema establece un ingreso fijo por afiliado que debe cubrir la totalidad de la atención médica, incluyendo consultas, seguimiento y prácticas, lo que consideran insuficiente.
“Se cobra más por cápita, pero se pierde mucho más por lo que se elimina”, advierten desde el sector.
En ese sentido, aseguran que el impacto es directo: mayor carga de trabajo, menores ingresos y pérdida de reconocimiento profesional. Además, remarcan que el esquema resulta inviable para sostener consultorios privados, que deben afrontar costos como alquileres, servicios e insumos.
Reclamos y tensión en el sistema
La resolución también introduce cambios administrativos, como la modificación del nomenclador y la implementación de un esquema unificado para médicos de cabecera, con el objetivo de simplificar la normativa vigente.
Además, elimina incentivos económicos destinados a la formación de posgrado, bajo el argumento de que esos objetivos ya fueron cumplidos. Esta decisión generó rechazo entre los profesionales, que cuestionan la falta de reconocimiento a la capacitación continua.
El conflicto se desarrolla en un escenario de creciente tensión dentro del sistema de salud del organismo, con medidas de fuerza en curso y un reclamo que podría profundizarse en caso de no haber respuestas oficiales.
