Según un informe, Milei es el presidente que más veces renovó el cargo de Jefe de Gabinete
Elaborado por el Observatorio de Calidad Institucional de la Austral, destacan que el mandatario ya lleva cuatro recambios en lo que va de su gestión. Llega Santilli tras la salida de Adorni.
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Un informe elaborado por el Observatorio de la Calidad Institucional de la Escuela de Gobierno de la Universidad Austral, destacó que el presidente Javier Milei se convirtió en el mandatario que más veces renovó el cargo de Jefe de Gabinete de la Nación en un solo período.
El dato se desprende del informe denominado “La devaluada figura del jefe de gabinete de Ministros” coordinado por el titular del Observatorio, Marcelo Bermolen quien resaltó que el del presidente es “un récord, con cuatro Jefes de Gabinete en dos años y medio” de gestión.
El informe también destaca que, bajo esta administración, el promedio de duración de estos funcionarios cayó a 310 días, la marca más baja para un presidente elegido por voto popular, incluso por debajo de la gestión de Fernando de la Rúa.
“Las dos peores marcas de permanencia de un Jefe de Gabinete al servicio de un presidente electo democráticamente las ostenta la presidencia de Javier Milei”, con Nicolás Posse ejerciendo 169 días el cargo (2023-2024) y Manuel Adorni con 235 días (2025-2026), indica Marcelo Bermolén en el informe.
Y agrega: “La presidencia de Javier Milei estableció una serie de récords que profundizan la tendencia de precariedad y devaluación institucional de la Jefatura de Gabinete de Ministros”.
Desde su creación, veintitrés Jefes de Gabinete ocuparon ese cargo, siendo el entrante Diego Santilli el número veinticuatro.
Ello, a lo largo de doce (12) mandatos presidenciales y 11 presidentes, lista histórica que incluye a los cortos y excepcionales mandatos surgidos de la crisis de 2001.
Mientras Nicolás Posse se constituye en el jefe de gabinete que menos tiempo duró en el cargo (169 días), en el otro extremo, Alberto Fernández fue el jefe de gabinete que más tiempo lo ocupó, con 1.886 días acumulados, entre las presidencias de Néstor Kirchner (1.660 días) y Cristina Fernández de Kirchner (226 días).
Si se toman mandatos presidenciales democráticos (por elección popular), los Jefes de Gabinete con menor tiempo de desempeño son: Agustín Rossi (298 días), Eduardo Bauzá (275 días), Manuel Adorni (235 días) y Nicolás Posse (169 días).
Por su parte, el informe señala que hasta ahora, ninguna mujer ocupó ese rol: “Los responsables de doce (12) diferentes intervalos presidenciales —a lo largo de casi 31 años de funcionamiento de la Jefatura de Gabinete de Ministros—, muchos de ellos encabezados por mandatarios que abogan (o han abogado) por la igualdad de género y el cupo femenino en la función pública, no hallaron idónea a una mujer para ejercer el cargo y promover su designación”, explica Bermolén.
Devaluación de la figura del Jefe de Gabinete
El informe concluye que la figura del Jefe de Gabinete perdió "brillo, prestigio y peso real". Lo que originalmente se pensó en la reforma de 1994 como un "primus inter pares" o un "súper ministro" de un sistema semiparlamentario, terminó convirtiéndose en un ministro coordinador devaluado y un subordinado de confianza del Presidente.
“Su pretendido rol de instituto de una democracia semiparlamentaria... es en la práctica una utopía”, dice Bermolén en el informe.
Señala asimismo que "el desgaste de la figura de Jefe de Gabinete bajo su presidencia es el más alto de la historia democrática". Esta acumulación de récords negativos refuerza la tendencia de "desgaste de permanencia" acelerado y devaluación institucional de la figura del Jefe de Gabinete, que el caso Adorni acentuó en la administración actual.
Advierte además que "no parece una práctica sana que un Jefe de Gabinete ostente otros roles", más allá del asignado constitucionalmente, y no lo ejerza en exclusividad. "Cargos de voceros, directores de empresas estatales o ejercicios encubiertos de otras funciones ministeriales paralelas han resultado en un permanente manoseo institucional".
En definitiva, el informe sostiene que “la política ha trastocado el espíritu original de la Constitución de 1994, vaciando de poder real a una institución que hoy funciona más como una delegación de tareas burocráticas del sistema hiperpresidencialista argentino”.
