
Malestar vecinal por una nueva prórroga al funcionamiento de una termoeléctrica
La Justicia volvió a habilitar de manera provisoria la operación de la Central. Matheu III.
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Vecinos de Pilar volvieron a manifestar su malestar tras una nueva resolución judicial que autoriza el funcionamiento provisorio de la Central Termoeléctrica Matheu III, pese a la vigencia de una medida cautelar ambiental que ordenó la suspensión total de su operación hace casi una década.

La decisión fue adoptada por el Juzgado Federal de Campana, que dispuso una nueva prórroga por el término de tres meses, desde el 5 de febrero hasta el 5 de mayo de 2026. La autorización habilita el uso de dos turbinas, en el horario de 9 a 21, y contempla la posibilidad de funcionamiento fuera de esa franja horaria “de manera excepcional, con autorización de CAMMESA”.
Desde la organización 1810 – Vecinos Unidos por Pilar cuestionaron que la resolución vuelva a fundarse en argumentos energéticos sin incorporar controles ambientales ni sanitarios actualizados. En el comunicado difundido este jueves, señalaron que “la resolución no incorpora estudios ambientales ni sanitarios actualizados, ni mediciones independientes de ruido, vibraciones o emisiones”.
Una cautelar ambiental vigente
La medida cautelar que ordenó la suspensión total de la central termoeléctrica fue dictada en 2017 por razones ambientales y sanitarias. En 2021, la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín confirmó esa decisión y adecuó su pronunciamiento conforme a los lineamientos expresos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en materia de protección ambiental y aplicación del principio precautorio.
Sin embargo, desde entonces, la planta fue habilitada de manera excepcional mediante prórrogas sucesivas. Para los vecinos, este esquema terminó consolidando un funcionamiento continuo. En ese sentido, advirtieron que “estas prórrogas sucesivas no fijan un límite final, ni condicionan la continuidad del funcionamiento a la obtención de habilitaciones ambientales definitivas”.

Según plantearon, “en los hechos, lo que fue presentado como una excepción temporal se transforma en un funcionamiento continuado, vaciando de contenido una medida cautelar ambiental firme, confirmada por la Cámara Federal de San Martín y ajustada a la doctrina de la Corte Suprema”.
Cuestionamientos al argumento de emergencia
La resolución judicial fundamenta la autorización en la emergencia energética nacional, prorrogada hasta julio de 2026, y en informes técnicos del sistema eléctrico. No obstante, desde 1810 – Vecinos Unidos por Pilar señalaron que no se tuvieron en cuenta variables estacionales relevantes.
En el comunicado, remarcaron que “a partir de esta etapa del año, las temperaturas comienzan a descender y el consumo energético disminuye de manera gradual y significativa”, especialmente durante los meses de transición hacia el otoño. Además, indicaron que la resolución “no acompaña proyecciones técnicas actuales que justifiquen la necesidad de mantener esta autorización excepcional durante marzo, abril y comienzos de mayo”.

Para la organización vecinal, la emergencia energética no puede operar como un justificante automático. En ese sentido, afirmaron que “la emergencia energética no puede justificar la ausencia de controles ambientales, ni la omisión de un análisis razonable de la evolución real de la demanda energética”, ni tampoco “el apartamiento de los criterios obligatorios fijados por la Corte Suprema de Justicia de la Nación y aplicados por la Cámara Federal de San Martín”.
La nueva prórroga volvió así a reactivar un conflicto de larga data en Pilar, donde el funcionamiento de la termoeléctrica Matheu III continúa generando cuestionamientos judiciales, ambientales y sanitarios, que se renuevan con cada decisión que extiende su operación provisoria.



