Ventas de autos 0km caen 26,9% en Pilar y las motos suben 108%
Además, las transferencias de autos usados bajaron 3,3% y las de motos usadas subieron 21,4%, según la DNRPA.
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La venta de autos 0 kilómetros en Pilar volvió a derrumbarse en septiembre, con una caída interanual del 26,9%, mientras que las motos nuevas duplicaron sus patentamientos y treparon 108% frente al mismo mes de 2025.
Los cinco registros seccionales del distrito patentaron 313 autos 0 km en septiembre, contra los 428 de un año atrás. La baja se suma a la de agosto, cuando la caída había sido aún más pronunciada (-37,7%), y confirma una tendencia que ya lleva varios meses consecutivos a la baja. En lo que va del año, el acumulado de autos nuevos llega a 3.218 unidades, un 24,7% menos que en los primeros nueve meses de 2025.
El salto que no para en las motos
El panorama es exactamente inverso para las motos 0 km. Los dos registros de Pilar patentaron 713 unidades en septiembre, más del doble que las 343 de septiembre de 2025. El acumulado del año también muestra una suba fuerte: 5.053 motos nuevas entre enero y septiembre, un 55,6% más que en el mismo período del año pasado.
De acuerdo a sondeo de datos oficiales de la DNRPA consultados por Pilar de Todos, la brecha entre ambos mercados —autos en baja, motos en alza— se viene ampliando mes a mes desde mediados de año, sin que hasta ahora se revierta la tendencia.
Los usados, con un freno más leve
El mercado de vehículos usados mostró una caída más moderada que la de los 0 km. Las transferencias de autos usados sumaron 1.422 operaciones en septiembre, un 3,3% menos que un año atrás. En tanto, las motos usadas crecieron 21,4% interanual, con 488 transferencias registradas en el mes. En el acumulado del año, las transferencias de autos usados suman 11.750 operaciones (-1%) y las de motos usadas 3.612 (+5,8%).
El comportamiento dispar entre ambos mercados de vehículos nuevos —automóviles en retroceso sostenido y motocicletas en expansión— se da en un contexto económico donde el acceso a un 0 km resulta cada vez más oneroso para buena parte de los consumidores, mientras que una moto representa una inversión considerablemente más accesible, incluso empujada por personas que adquieren ese tipo de rodados para trabajar.
