Granja Tres Arroyos declaró un pasivo de $536.000 millones
El grupo, dueño de la planta Pinazo de Pilar, entró en concurso preventivo de acreedores.
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Granja Tres Arroyos (GTA), la empresa dueña de la planta Pinazo, en La Lonja, Pilar, declaró ante la Justicia comercial un pasivo contable de $536.000 millones al cierre de 2025 y reconoció haber entrado en cesación de pagos el 29 de enero pasado, cuando no pudo afrontar documentos por $2.070.722.822,03. La cifra surge de la presentación de su concurso preventivo de acreedores.
El pasivo declarado, equivalente a unos US$350 millones al tipo de cambio oficial, es muy superior a los $160.646 millones que la Central de Deudores del Banco Central le atribuía al Grupo GTA (GTA, Wade y Avex combinadas) al 15 de septiembre: esa cifra reflejaba solo deuda bancaria, comercial y cheques rechazados, mientras que el nuevo número incluye la totalidad del pasivo contable, con activos por $760.000 millones y un patrimonio neto que cayó de $341.000 millones a $224.000 millones en un año.
Un expediente que suma cuatro empresas
La presentación fue realizada en el expediente COM 018558/2026, caratulado "Granja Tres Arroyos S.A.C.A.F.I. s/concurso preventivo", que tramita en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°21, Secretaría N°42. GTA pidió que el trámite se desarrolle en conjunto con Holding Agro Industrial SA (HAISA), Wade SA y Avex SA, identificadas como integrantes del "Grupo GTA", y en forma subsidiaria solicitó la apertura de un concurso individual si ese planteo no prospera. La empresa declaró más de 4.800 acreedores, que deberán atravesar el proceso de verificación de sus créditos. Según la documentación presentada, "HAISA posee el 99,941% del capital y de los votos de Granja Tres Arroyos", mientras que el resto corresponde a accionistas minoritarios de la familia fundadora.
Los números que explican la caída
La composición del pasivo muestra que los principales compromisos corresponden a préstamos y pasivos financieros, por unos $199.000 millones, y a proveedores, por aproximadamente $161.000 millones. A eso se suman $52.000 millones por impuesto diferido, $46.000 millones en deudas laborales y previsionales, y $32.000 millones en obligaciones fiscales. Los "Resultados No Asignados" pasaron de un saldo positivo de $3.944 millones en 2022 a un déficit proyectado de $122.052 millones para el cierre de 2025. En el expediente, GTA atribuyó la crisis a "el estancamiento del mercado doméstico, la pérdida del poder adquisitivo, las dificultades para trasladar los mayores costos a los precios, el ingreso de carne aviar importada, el cierre de mercados externos luego del episodio de influenza aviar de 2023, la sequía de la campaña 2022/23 y el aumento de los costos de energía, logística, materias primas y mano de obra".
Qué pasa con Pinazo
La planta pilarense, ubicada en La Lonja, venía de años conflictivos: desde diciembre de 2024 la empresa había comenzado a tener serios problemas para afrontar el pago de salarios en tiempo y forma, lo que motivó distintas protestas de los trabajadores. Esa tensión escaló en agosto de este año, cuando la planta dejó de operar y sus trabajadores permanecieron suspendidos durante todo el mes.
Frente a ese cuadro crítico, la empresa avanzó con una serie de despidos que en un principio iban a alcanzar a 170 trabajadores sobre una dotación de unos 300. El 1° de septiembre, sin embargo, GTA acordó con el sindicato reducir esa cifra a 50 despidos en Pinazo.
En los telegramas enviados a esos trabajadores, la empresa invocó "una grave disminución de trabajo no imputable a esta empleadora". Esa medida quedó suspendida de manera transitoria por una conciliación obligatoria dictada el 5 de septiembre por el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, que ordenó la reincorporación de esos 50 empleados junto con otros 1.150 de las plantas de Capitán Sarmiento y Esteban Echeverría. Esa medida vence esta semana y podría prorrogarse por cinco días hábiles más.
La respuesta parcial de la Justicia
El Juzgado Comercial N°21 asumió de manera provisoria la causa ante la urgencia planteada por GTA. El juez Germán Páez Castañeda ordenó a los bancos no pagar los cheques de pago diferido emitidos antes del 9 de septiembre y que vencieran después de esa fecha, y dispuso que esos rechazos no sean computados para multas o inhabilitaciones de la cuenta corriente. También autorizó "la apertura de una cuenta corriente en el Banco Ciudad, sin giro en descubierto y de carácter inembargable, destinada exclusivamente al pago de sueldos, cargas sociales, contribuciones e impuestos", y ordenó a las empresas de electricidad y gas no suspender el suministro por deudas anteriores al 9 de septiembre. En tanto, el magistrado no hizo lugar al pedido para que los bancos mantengan abiertas las cuentas de la empresa ni levantó los embargos e inhibiciones ya vigentes, decisión que quedará en manos del juez definitivo, una vez que intervengan el síndico y los acreedores.
Para los trabajadores de Pinazo, la incógnita central sigue siendo la misma: qué pasará con los puestos de trabajo y los salarios adeudados mientras la causa avanza en los tribunales comerciales.
