Jueves, 21 Enero 2021 21:04

Por ruidos molestos de sus vecinos, niño autista duerme en un auto a la vera de la Panamericana

Santiago tiene 4 años y vive en el barrio Agustoni. A diario, personas que viven cerca a su domicilio encienden música a muy alto volumen, algo que a él lo perjudica. En las noches, junto a sus papás, abandona su casa para, a bordo de un vehículo, poder descansar. Piden que intervenga el área de Mediación Comunitaria del Municipio.

Santiago tiene 4 años y tiene autismo. Vive junto a su familia en el barrio Agustoni pero en el último tiempo, debe abandonar su casa porque los ruidos molestos que provienen de las viviendas de sus vecinos no le permiten descansar y le provocan serios episodios en los que el niño, por su condición, se autolesiona.

 

La historia de Santiago ya tiene varios episodios pero éste último es el más doloroso ya que para poder dormir y estar tranquilo, sus papás se vieron obligados a tener que pasar las noches a bordo de su auto a la vera de la Panamericana. Todo para que Santiago pueda descansar lejos de la música a todo volumen que ponen sus vecinos.

 

Este jueves, la mamá del niño, Nilce Rico, decidió volver a hacer pública la delicada situación que atraviesan y llevó su reclamo para que intervenga el área de Mediación Comunitaria hasta las puertas del Palacio Municipal.

 

Con Santiago a su lado, utilizando los auriculares que a diario se coloca para minimizar el ruido, Nilce le explicó a Pilar de Todos su padecimiento.

 

«Ya hicimos muchos reclamos, pero hasta ahora la respuesta que nos dieron es que nos mudemos. Desde que le diagnosticaron autismo a mi hijo, comenzamos a entender por qué es tan sensible a los ruidos. Le hacen muy mal» contó la mujer quien recordó que tras pedir a sus vecinos que bajaran el volumen de la música, éstos respondieron baleando el frente de su casa.

 

«A estas personas les enoja que nosotros llamamos a la policía. Primero recibimos insultos y cada vez se volvieron más violentos», resaltó Nilce.

 

Acompañados con un cartel que decía «No conviertas tu ocio en pesadilla de los demás, el autismo no es joda», Nilce relató la difícil decisión que tomaron: pasar la noche en el auto y lejos de su casa para obtener tranquilidad para Santiago.

 

«Esto no es justo. Tenemos que salir de la casa y dormir en el auto para proteger a nuestro hijo. Nos quedamos a la orilla de la Panamericana, él prefiere escuchar el ruido de los autos que el de la música a todo volumen», se lamentó la mamá de Santiago.

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